
Normalmente se suele empezar a trabajar con las puntas entre los diez y quince años. Los expertos dicen que es importante que antes se haya trabajado mucho la media punta y que los pies y toda la musculatura del cuerpo tengan suficiente fuerza para aguantar nuestro peso sobre los dedos de los pies; lo contrario puede provocar lesiones.
Y una vez que empezamos es difícil acertar con las zapatillas adecuadas. El tipo de punta que cada una necesitamos dependerá de la forma de nuestro pie (fundamentalmente del tamaño de los dedos), de la fuerza, del nivel y de la manera en la que el profesor te enseñe a subir a la punta.

En relación a la talla (de largo), es importante que no te queden grandes porque puedes perder estabilidad. Pero tampoco te pueden quedar muy justas, porque entonces a pie plano hacen daño.
Después viene la anchura, problema que conocemos bien las que tenemos el pie ancho. La mayoría de las marcas tienen varias anchuras dentro de una misma talla.

Hay puntas más duras y puntas más blandas. Cada una tendrá que elegir en función de su peso, su fuerza, su empeine. Si te las compras demasiado duras para cuando las tengas cómodas ya estarán viejas, o les tendrás que dar con un martillo, pillarlas con la puerta, humedecerlas… Si te las compras demasiado blandas estarás muy cómoda pero te durarán pocas horas.
Mis primeras puntas fueron unas Grishko XXXXX (cuantas más X, más anchas), pero creo que ya no las hacen tan anchas. Después he usado Bloch, que me resultaron demasiado duras y me costó mucho ablandarlas. También he usado Gamba, no me parecen las más bonitas pero he estado muy cómoda con ellas.

¡Y ahora estoy muy ilusionada!. Me he comprado unas Gaynor Minden. Todavía casi no las he usado, pero tienen una pinta estupenda. La zona de los dedos está acolchada (yo bailo con protectores, pero se podría bailar sin ellos), la zapatilla ya tiene bastante forma, el taco está forrado de piel, y no de raso, así que durará más.
Lo que sí es importante es que te acompañe a comprarlas alguien que entienda mucho (a poder ser tu profesor) o que tengas la suerte de que la persona de la tienda sepa sobre el tema, como me paso a mí en la tienda que hay junto al Teatro Real en Madrid.
Toda la información sobre zapatillas que podamos intercambiarnos, perfecto.
Yo creo que todas guardamos nuestras primeras puntas, las mías son las rojas que aparecen en las fotos de la derecha.






